La oferta de camarón cultivado y no capturado con condiciones de salubridad, calidad y un
sabor tropical es una actividad relativamente nueva en Colombia y no tan antigua a nivel mundial.
En Colombia se inició el cultivo en los 80's y este proceso de cultivo dependía de semilla importada
de Ecuador y Panamá, material que generó problemas sanitarios por estar contaminado con
enfermedades que afectaban su productividad. CENIACUA desarrolló en 1997 el "ciclo cerrado",
con el que se madura una especie en cautiverio, se fertilizan las hembras y los huevos se colectan
y eclosionan para producir nauplios y luego larvas, con las que se siembran nuevamente las
piscinas. Este avance tecnológico permitió garantizar el suministro de larvas para luego iniciar un
ambicioso programa de mejoramiento genético.
En los 90's la supervivencia en piscinas descendió al 40% a causa del Taura Syndrome Virus,
situación revertida con la selección masal de líneas resistentes bajo el "ciclo cerrado"; así mismo,
se garantizó un suministro de semilla con excedentes, lo que permitió convertir a Colombia en
exportador a países vecinos de una semilla con especificaciones de crecimiento y resistencia,
generar ingresos adicionales para el sector y trabajar con menores costos de producción.
Los camaricultores siembran las nuevas líneas resultantes del programa de mejoramiento genético
que implica mayor resistencia, mayores tasas de crecimiento y mayor sobrevivencia, programa
que mediante la selección individual y familiar del camarón, generación tras generación, busca
alcanzar los máximos niveles de eficiencia de la industria, trabajo de largo plazo pero con grandes
expectativas.
Los esfuerzos para producir camarones genéticamente mejorados están respaldados por un
programa de salud animal y manejo productivo. CENIACUA es mundialmente reconocido por su
investigación y se considera el primer centro de mejoramiento genético en el camarón blanco de
cultivo Penaeus vannamei.
Para mayor infomación visite la página www.ceniacua.org